Las zonas forestales son imprescindibles para la vida en el planeta. Además de ser parte fundamental en los ciclos de producción y distribución del agua, purifican el aire que respiramos al capturar bióxido de carbono y liberar oxígeno. También regulan la temperatura y la humedad, con lo que se equilibra el clima; proporcionan alimento, medicina y refugio a los seres vivos; y son fuente de materia prima en muchas actividades humanas.

Estos procesos vitales se ven amenazados por diversos factores ajenos a las actividades forestales como:

  • La degradación de suelos
  • La deforestación
  • La tala inmoderada
  • Los fuegos no controlados que están relacionados con otras actividades como la agricultura, la ganadería y el desarrollo urbano.

El fuego puede tener una influencia positiva en la Naturaleza, pues ayuda a mantener la biodiversidad. Pero cuando se utiliza de forma irresponsable o se produce por alguna negligencia, puede convertirse en un incendio forestal de consecuencias devastadoras para el medio ambiente, incluso para la salud y seguridad de las personas.

Fuego y biodiversidad

La importancia del fuego en los ecosistemas es un asunto complejo. Si bien como sociedad fuimos educados a asociarlo en muchas ocasiones a destrucción y daño, lo cierto es que el fuego y los ecosistemas han establecido relaciones, donde incluso, algunos ecosistemas han desarrollado adaptaciones para depender de sus efectos, como la reducción de competencia por malezas, el saneamiento y/o control de enfermedades entre las plantas, la liberación e incorporación de nutrientes y en algunos casos, la germinación de algunas semillas.

Las relaciones del fuego con un ecosistema se definen en lo que se llama régimen del fuego; que tiene que ver con la severidad, la intensidad, la escala espacial, la estacionalidad y la fuente predominante de ignición, es decir, la presencia del fuego en un ecosistema posee un “patrón” específico y atributos.

¿Cómo recuperar las áreas siniestradas?

Acciones de rehabilitación inmediata:

  • Retiro de troncos, ramas y otros desechos de los cauces y depósitos de agua.
  • Cierre de caminos o senderos que se abrieron temporalmente para abatir los incendios.
  • Reparación de puentes, caminos y senderos dañados durante el combate al incendio.
  • Reposición de cercas y puertas dañadas, y cierre de las puertas vegetales que dieron acceso al área del siniestro.

CAAFF Consultoria Ambiental · Av. Francisco Villa No. 4502, San Felipe, 31203 Chihuahua, Chihuahua · www.caaff.com.mx

Compartir esta publicación